Peter Handke, uno de los escritores más conocidos y aclamados de Europa, tomó partido por Serbia y por su presidente Slobodan Milosevic, considerado un criminal de guerra y genocida por la comunidad internacional, lo que dio lugar a una polémica pública y mediática en la que el escritor fue abrumadoramente reprobado. Veinte años después, la Academia Sueca le otorga el Premio Nobel de Literatura “por su trabajo influyente en el que el genio lingüístico ha explorado la periferia y especificidad de la experiencia humana”. Y la polémica ha reverdecido.
Del paraíso al infierno
Una mujer muerta, asesinada, a la orilla de un camino rural al comienzo de la primavera. El cuerpo está boca abajo, el rostro hundido en el barro del deshielo; la sangre y la tierra forman plastones en la melena rubia. Viste vaqueros y una chaqueta de nylon acolchada, roja, con una rasgadura en la espalda. A la derecha del camino, el frente sombrío de un bosque de hoja perenne; a la izquierda, un edificio de dos plantas y aspecto hermético, de paredes pintadas de color bermellón, quizá un almacén de grano o de aperos de labranza.
El hombre que vivía en otro mundo
El misterio que ha sobrevivido a la indagación de las biógrafas es el triunfo póstumo de Jorge Semprún, como hombre, como escritor y como leyenda.
El cazador y la presa
Una reciente relectura de algunos cuentos de
J. D. Salinger y la coincidencia de una emisión en la tele de una película biográfica sobre el escritor han devuelto a la memoria esta nota, escrita en 2004, sobre el autor de ‘El guardíán entre el centeno’ y su caprichosa y dañina relación con la entonces joven Joyce Maynard.
Escritoras VI. Svetlana Alexiévich
Alexiévich escribe guiada por su voluntad de conocimiento y por la empatía hacia sus personajes, todas ellos víctimas de la historia, que la escritora ofrece al lector tal como se presentan y quieren ser reconocidos.
Escritoras V. Alice Munro
Lo que produce la lectura de la obra de Munro es algo más misterioso y gratificante: una espontánea empatía, una suerte de fraternidad del lector con la historia que está leyendo, que nunca presenta rasgos extravagantes o asombrosos, ni tampoco tópicos.