Ni un comentario sobre Bolivia, donde ha triunfado un golpe de estado. El miedo esta vez no sirve para la exportación, se queda en el país de origen donde una oligarquía criolla obsesivamente blanca y fanáticamente cristiana no soporta que haya un presidente indígena donde los indígenas son más del sesenta por ciento de la población.
Cartas desde la isla desierta
La probabilidad de que, tras un hipotético naufragio del trasatlántico, usted tenga que compartir un estrecho bote salvavidas con el cuñado al que ha estado intentado eludir durante toda la travesía, es nula. Pero eso es exactamente lo que les ha ocurrido a Pedro y a Pablo. Vía de agua en el ‘pesoe’ y vuelco de la gabarra de ‘unidaspodemos’, y ahí están don Sánchez y don Iglesias mirándose a la cara en la playa a la que han arribado de milagro.
Ensimismados
Los documentos incautados a la camarilla impulsora del ‘prusés’ demuestran que se lo pasaron pipa mientras duró. Tenían servicio de inteligencia interior y exterior, comisariado político, gabinete de estrategia y… listas negras. Aún no habían alcanzado la libertad y ya diseñaban la dictadura. Lo asombroso es el ensimismamiento con que jugaban a conspiradores, absortos como un niño ante la play.
Tomorrow belongs to me
El adolescente que canta es un ángel rubio, como una revelación, la expresión de una dulce y vital inocencia, y la canción se contagia a toda la parroquia, que termina coreándola, en pie y brazo en alto. Solo un viejo permanece sentado, mira a sus paisanos con desdén y contrariedad y se desentiende de aquella hipnótica ceremonia.
El día de después
El día de reyes puede resumirse en una exclamación infantil al deshacer el envoltorio, ¡es lo yo que quería!, pronunciada diez minutos antes de que el contenido del paquete forme parte del paisaje doméstico como un armatoste más. Todo esto ocurre en una atmósfera espesa, somnolienta, en la que se abre paso el deseo de volver a la realidad.
Buddy movie
Bien está lo que bien acaba. El dicho popular, como todos los del refranero, está tiznado del fatalismo de quienes saben que en este país de cabreros, que dijo el poeta, todo cuesta más de lo que debiera. Más dinero, más tiempo, más esfuerzo, más paciencia.