La sentencia era previsible porque el aludido se presentó a las elecciones europeas en plena posesión de sus derechos políticos y fue elegido eurodiputado con todas las de ley y sin que nadie lo recurriera. La sentencia condenatoria vino después.
El campo de batalla
La quiebra de las convenciones del fútbol es el principio del fin de nuestra civilización. El fútbol es la perfecta simbiosis de elite y plebe; la prefiguración de la nación con todos sus atributos: bandera, himno, héroes victoriosos, milicias de hinchas, patriotismo tribal y gobierno de los más ricos.
El mundo que conocemos
Sin duda, el régimen de pensiones en los países europeos habrá de ser objeto de reformas, y probablemente algunas de ellas irán en la dirección propuesta por don Macron, pero la dimisión de su ministro y las masivas manifestaciones y huelgas en la calle nos dicen que no es solo de pensiones de lo que estamos hablando.
El mal tiempo
El viaje de retorno que ha emprendido la derecha en su actual reencarnación como nacional-populismo nos devuelve a un lugar que ya no existe, del que solo quedan ruinas y desechos no reciclados, y no hay modo de verlo que no sea a través del sarcasmo. Trump y Boris son buenos humoristas, tanto que parecen operadores de la industria del espectáculo más que de la política.
Estancados en la cumbre
Los países dícese que empeñados en la lucha contra la crisis climática han quedado estancados en la cumbre, como era previsible. Mucho esfuerzo en la ascensión y falta de oxígeno en la meta. La resolución es muy difícil porque los participantes ponen en juego intereses materiales y políticos perfectamente tangibles para atajar un conflicto que habita en las nubes.
El suicidio de las ballenas
En ocasiones, un grupo numeroso de ballenas aparece varado en la playa. La interpretación común es que se han suicidado aunque se ignoran las causas; se dice que las ha desorientado algún agente exógeno que incide en su ecosistema rompiendo el equilibrio del océano, pero quién sabe.