La gira tiene un formato de rogativa inversa pues no se trata de obtener mercedes para los atribulados lugareños, que ya se las apañarán como puedan en este trance, cuanto para hacer visible al egregio visitante.
La banalidad del mal
Llegará un momento, y pronto, en el que no distinguiremos los despuntes de los aplanamientos. El mundo gira y no siempre se distingue el alba del ocaso, fenómenos que por último ocurren todos los días. La pandemia entrará en ese marco, que tan bien conocemos, en el que el discurso público y la experiencia privada discurren en órbitas distintas y ajenas.
Iconoclasia
La destrucción de las estatuas es un signo inequívoco de cambio de época histórica. Es el exorcismo contra la maldición que Marx relata en su 18 Brumario: ‘La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos’. El pasado nunca se desvanece del todo y su virus permanece en el bronce o en el mármol. El mensaje de la iconoclasia es inequívoco pero, paradójicamente, deja un vacío a su paso. Nada hay más sorprendente e interrogativo que un pedestal sin estatua: ¿qué debería estar ahí?
Real aniversario
Una noticia entre muchas que trae la marea diaria nos informa de que hoy se cumple el sexto aniversario de, cómo decirlo, ¿coronación, entronización, ascenso al cargo, toma de posesión de la herencia?, de don Felipe VI como rey de España.
Funcionarios enloquecidos
Ningún ser vivo muestra tantos síntomas de malestar y desasosiego como un funcionario público en los últimos meses de su carrera activa. La proximidad de la jubilación destapa en él pulsiones y sentimientos que han permanecido discretamente sepultados durante décadas y en ese momento exigen ser reconocidos.
El divorcio
La vida intelectual y cívica del jubilado no podría entenderse sin este prolífico compañero, que día a día le servía la información de actualidad, le orientaba la opinión, le proporcionaba entretenimiento y, de alguna manera, le daba confianza y respetabilidad.