El poder judicial llega hasta la microbiología. Esta mañana, un tribunal regional ha anulado la norma de cierre de la hostelería porque, a su entender, no está suficientemente probado que la frecuentación de los bares esté relacionada con los repuntes de la pandemia. ¿Cómo podría probarse tal cosa suficientemente?, ¿acaso no es obvio?
La manta es una losa
La manta de Bárcenas, como el velo de Penélope, es el arma blanda del asediado, un recurso para mantener la tensión del relato a la espera del final justiciero en el que los buenos serán recompensados y los malos, castigados. Pero, ¿qué puede haber debajo de la manta que no conozcamos ya?
Iván y los boyardos
Rusia puede asumir en sí misma todas las lacras occidentales, desigualdad social, corrupción económica, intervención política en terceros países, etcétera, incluso puede aumentarlas de grado, pero olvídense de que vaya a ser un calco de las democracias liberales. Ni siquiera es seguro que a las democracias liberales les convenga que lo sea. El estado de derecho está bien, pero los negocios también.
Madrid-Barcelona, en avión
Los hechos que se cuentan en esta historia ocurrieron hace noventa años pero se leen como si fueran noticias del periódico de hoy mismo, y no solo por la maestría narrativa de la autora y la modernidad de su prosa sino porque la llamada cuestión catalana parece condenada a un perpetuo día de la marmota, en la que se repiten los mismos rasgos explosivos de dramatismo, sentimentalidad, intransigencia, rebeldía e impostura, que cuenta la crónica y venimos experimentando en estas fechas.
Clase de microbiología
La pandemia ha evidenciado nuestra común carga genética, así que las divisiones y distingos resultan superfluos e irritantes. ¿Qué preocupación puede tener ahora un catalán que no la tenga un zaireño o un croata o cualquier otro bípedo implume de este planeta?
Los Gabilondo callan
Los Gabilondo, Iñaki y Ángel, han decidido privarnos de su voz y de su juicio. Pocos apellidos de este país están tan asociados a la probidad, el equilibrio y la decencia. Han enmudecido y su silencio ha tenido un efecto horrísono. La culpa, pues, está fuera, en la calle, en la babilonia en que se ha convertido nuestra sociedad. La crispación, la polarización, todo eso. Así lo resume un cura.