En la política y en el cine hay nuevas voces, nuevas historias, nuevas industrias, que no beben del canon y pugnan por valerse a sí mismas pero no consiguen abatir al tótem de la tribu, quizá porque los viejos soldados nunca mueren; solo se desvanecen.
El banquete de Saturno
La novedad de este tiempo es que los dos partidos sistémicos –pepé y pesoe- han perdido capacidad de respuesta ante los cambios históricos que se nos vienen encima, titubean y a menudo desbarran ante los nuevos desafíos y son vulnerables al zarandeo al que les someten fuerzas emergentes de sus extremos.
¿Con trémolo o sin trémolo?
El trémolo se consigue mediante la prolongación de la sonoridad de las vocales de tal modo que la frase deja en el oyente la imagen de un cometa flamígero en el cielo nocturno o de una bandera agitada por el viento en el patio de un cuartel. El trémolo es un anhelo de eternidad.
Suena el pandero y baila el oso
El ‘politiqués’ es un lenguaje cuya característica principal es la fluidez de los significantes, que se deslizan sobre los significados, no para atraparlos sino para eludirlos. El ‘politiqués’ es una serpiente cuyo sinuoso movimiento no persigue cazar a la presa sino dejar que escape hacia la oscuridad del bosque, lo que en semántica se llama la insignificancia.
No lloréis por la rotación de los planetas
Una espesa capa de brea aplasta la credibilidad de este socialismo regional cuando alcanzan el cénit de su trayectoria. Estamos ante un patrón histórico tan firme e irrefutable como la rotación de los planetas. Veámoslo así, no como una tragedia que provoca el llanto sino como un fenómeno astronómico.