Don Aznar y don Sarkozy son los padrinos de unas nupcias celebradas hace ya tiempo y de las que ya no quedan más que divorcios, familias desestructuradas y empleados de hostelería despedidos, pero ellos parecen encantados de seguir en la celebración. El misterio radica en el atractivo que sus brindis ejercen, al parecer, sobre la juventud universitaria.
El retorno de la ideología, 2
En los dos lances electorales en los que ha medido sus fuerzas, el resultado del pesoe ha sido ambiguo. En las generales pareció captar un deseo generalizado de tranquilidad y buen gobierno después de la insufrible corrupción de la derecha y de la sacudida catalana, y lo consiguió en precario, pero en las autonómicas y municipales no ha podido dominar el avispero de ambiciones locales en que se ha convertido el multipartidismo.
Matad al padre
En los meses que han precedido a las elecciones del pasado domingo, la sombra del padre ha tenido un papel determinante sobre la deriva de los líderes de los primeros partidos. Los medios de comunicación sacaban a las momias de sus opulentos sarcófagos para que agitaran el espectáculo y los zombis aceptaban de inmediato la invitación.
La berrea y el hijo tonto
El duelo de carneros en que las derechas han convertido su pugna electoral doméstica da esperanzas a eso que llaman ‘el mundo rural’ y explica la oposición de los machotes al feminismo y a la feminización de la política.
Venezuela, de nuevo
Venezuela es un candidato perfecto como detonante de un próximo conflicto mundial. El pretexto es lo de menos. Tiene petróleo y riquezas minerales, está en un lugar estratégico y la gobierna un régimen político cimarrón e influyente en su entorno. Desde hace años está en el punto de mira de los poderes mundiales y tanto sirve para un roto como para un descosido.