Vox ha confundido un trámite parlamentario con un golpe de estado y en vez de buscar apoyos en la cámara ha amenazado a la mitad de los diputados con ilegalizar sus partidos y a algunos en especial con llevarlos esposados ante el juez junto a los menores inmigrantes a los que se la tiene jurada.
Friquis
Doña Cayetana aspira a que su partido apoye, o en su caso se ponga de perfil, ante la perorata atronadora que le espera a don Sánchez, y que sin duda subrayará en su intervención el portavoz del pepé. Así que la conclusión cae por su peso: si estamos de acuerdo en todo, no vamos a negarnos a nosotros mismos con un no a la moción ‘voxiana’.
Estado fallido
La emersión de las agencias independientes tiene su correlato en otro término que se abre paso en el debate: el estado fallido, es decir, aquel que ha perdido autoridad en parte del territorio o entre ciertas clases sociales y no es capaz proveer de servicios para cumplir la función que le es reconocida.
Abolir la historia
La derecha trumpiana tiene en este mundo dos objetivos: ganar dinero y detener la historia, y, si lo segundo no fuera posible, reventarla, frenarla, diluirla en el caos por último. Don Abascal no quiere devolver al pedestal la estatua ecuestre de Franco sino ocupar él mismo el plinto vacío para lo que practica equitación y ya se ha retratado de esta guisa en vídeo.
Negacionistas
Los negacionistas quieren habitar en la oscuridad, un lugar cálido como el claustro materno, donde reina la inocencia, la esperanza y la irresponsabilidad. El negacionismo es propio de mentes menguadas, y para que adquiera rango de fuerza política, como está ocurriendo, es necesario que sea promovido y estimulado por intereses muy potentes.
Distopías y presagios
El nihilismo de Houellebecq no es inédito en la literatura reciente; al contrario, en su ámbito lingüístico tiene un precedente de insuperable calidad en Louis-Ferdinand Céline y, por lo que llevamos visto históricamente, es una dolencia que desemboca en el fascismo, un régimen que, al parecer, tiene virtudes balsámicas para aplacar la ansiedad de los nihilistas. ¿Cómo funciona este proceso de desarraigo y negación que nos conduce al fascismo?