Dos hombres avanzan por un corredor de alto techo y muros imponentes en el que vagan algunas siluetas, como espectros. No se sabe de dónde vienen ni a dónde van. El escenario mismo es equívoco: parece una arquitectura lineal pero en realidad es un segmento de una curva que busca su origen. Una espiral que empieza y termina en el mismo punto.
El rey y la vidente
Nunca sabes para qué sirve un rey pero, como diría un comercial de coches de segunda mano, tiene muchas prestaciones. Vale para un roto y para un descosido, dicho en romance. Ahora mismo, el vaivén de los días ha puesto a su majestad como valedor de republicanos. Los levantiscos y desafectos catalanes saldrán de la cárcel por la gracia real.
Medea
Los infanticidios de Sant Joan Despí y Tenerife son igualmente horrorosos; los responsables merecen la misma justicia y las víctimas son acreedoras de la misma compasión, pero han tenido lugar en marcos históricos y referenciales distintos. La parricida de Sant Joan Despí es una medea clásica. El asesino de Tenerife es un agente contra la libertad y la igualdad de las mujeres.
Libertad
Si seguimos las líneas de fractura ocasionadas por el seísmo llegamos a la cúpula del sistema. ¿Quiénes son y en qué piensan los ocupantes de las altísimas instituciones del estado, como el tribunal constitucional, que tienen la última palabra sobre lo que es o no aceptable para la convivencia?
Doña Rosita no quiere cuñados
Doña Rosita la Abanderada no quiere moscones ni cuñados el día de sus esponsales con el pueblo español. Irritada, con toda razón, por los cotillas del reino que no paran de hablar de la foto de Colón, olvidando arteramente quién ha organizado y para qué el fastuoso evento, ha decidido que los políticos estén en segunda o tercera fila, anegados por una vez en el magma sudoroso del buen pueblo y no en la posición prominente a la que están tan mal acostumbrados.