El lunes toca astrólogo. El primer día de la semana, don Iván Redondo, un maquiavelo con bola de cristal, despliega en las páginas de un diario su muestrario de especulaciones, pronósticos y ocurrencias, que proyecta una luz difusa y confusa sobre el mundillo político nacional.
Pronóstico del año
El asunto es trivial pero ahí radica su encanto: son las trivialidades y las mentiras las que activan los cataclismos. Las agencias de noticias y las redes digitales crepitan y los telediarios entran en éxtasis. Por fin, algo emocionante para salir del aburrimiento post navideño.
La estrella de Belén cae sobre nuestras cabezas
Un gigantesco pedrusco hirviente sobre nuestras cabezas no resulta tan impensable ni necesariamente indeseable, tanto menos si, como es el caso, la historia está contada en una producción brillante, con un guión sorprendente, un ritmo narrativo trepidante y un elenco de intérpretes superlativos que muestran estar en la gloria.
El honor de las letras
Año nuevo, vida nueva, y así es posible que hayamos asistido por primera vez a un acuerdo político a cambio del honor de una obrera de la literatura. El precio del pacto, habida cuenta los firmantes del mismo, ha sido una paletada de barro añadido a la memoria de la escritora. Solo en este intratable país de cabreros es posible lo que ha ocurrido con la memoria de Almudena Grandes, a la que el diminuto alcalde de Madrid ha despreciado después de que aceptara nombrarla hija predilecta de la ciudad.
La Marsellesa del conservadurismo
En la gran colmena del mundo globalizado, cada sociedad, cada grupo, cada nación, tiene que encontrar su espacio, su altavoz para hacerse oír, la razón de su existencia y Austria se ha hecho con el privilegio de inaugurar el año nuevo con la ‘Marcha Radetzky’, la misma que hace un siglo escuchaba Joseph Roth en el Volksgarten intentando comprender qué clase de mecanismos internos de la sociedad de entreguerras removía esta melodía.