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Europa despierta, se mira al espejo y…
Europa despierta ahora del sueño de ser Europa y lo menos que puede decirse es que no acierta a comprender dónde está. Todos alrededor la llaman, Europa, Europa, ya sea con esperanza, ironía o desprecio, así que ese debe ser su nombre, Europa, pero ¿qué designa ese nombre?
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Guerras culturales y otras chucherías de época
Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
De te fabula narratur
From The Blog
La katana
Es una historieta muy conocida. El guerrero samurái taja con la espada el cuello del adversario y la cabeza de este permanece sobre los hombros hasta que hace un movimiento para seguir en la lucha y el sistema nervioso le advierte de que está muerto, se desploma y la cabeza rueda libre y yerta por el tatami.
Cuento para niños
Hoy se celebra el Día del Holocausto, que recuerda la jornada en que la avanzadilla del ejército soviético llegó a Auschwitz y el mundo descubrió el horror que guardaba. Los actos conmemorativos han tardado décadas en formalizarse del modo como se celebran ahora y tienen un carácter crepuscular, dubitativo. Por más énfasis que quieran otorgarle los gobiernos y los medios en sus noticiarios, están protagonizados por pequeñas procesiones de ancianos supervivientes, representantes gubernamentales y oenegés dedicadas a la difusión de la memoria histórica.
Dilema manchego
La topografía de España que defienden los españolistas es un centro rocoso y altamente radiactivo, donde se concentra el poder político y económico, desafiado por una periferia costera aquejada de diversos grados del virus separatista, y entre ambos polos, un vasto espacio de población y recursos menguantes al que llamamos la ‘España vacía’, una importante porción de la cual le toca administrar a don Page.