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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
La muerte indigna
Los obispos rechazan que en sus (obsérvese el posesivo) hospitales y residencias geriátricas se pueda aplicar la ley de eutanasia. Quiere decirse que los allí ingresados sufrirán el dolor que les corresponda hasta que se les pare el corazón o, como se dice en jerga, se los lleve dios a dios sabe dónde porque bien podría ocurrir que el doliente terminara en el infierno maldiciendo la religión que le impide una muerte rápida, piadosa y digna.
Patriotismo constitucional
Los jueces del tribunal supremo sufren un ataque de melancolía constitucional, que es también patriótica, porque creen que los indultos de los líderes independentistas decretados por el gobierno son una enmienda a la totalidad de su sentencia.
Máscaras tribales
Estamos en un tiempo en que demasiada gente desocupada en cosas de mayor provecho y enjundia se entretiene probándose máscaras y subiendo la foto a las redes sociales. Sin embargo, en alguna parte pasan cosas reales y los indepes catalanes han sido invitados al lugar donde eso ocurre. ¿Podríamos pedir a nuestra clase política que quemara sus máscaras en las hogueras de esta noche de Sant Joan?