Vivimos un tiempo cuántico en el que no sabemos si la realidad está formada por partículas o por ondas ni si el gato está vivo o muerto dentro de la caja, ni si la zarza arde o es un espejismo.
El país de las agendas y de los escaqueos
El busilis de la cosa es que el gobierno no sabía dónde se encontraba el jefe del estado en el momentum parisino, lo que lleva a tiempos pasados y recientes, de fastidiosa memoria.
¿Qué ocurre en Siria?
La eufórica muchachada que vemos en el telediario empuñando el inevitable AK47 pregona la libertad pero no deberíamos engañarnos sobre su sentido.
La reputación del dispensador de componendas
Vivimos un tiempo de reputaciones manchadas e inciertas. La calle está tan embarrada que el paso descuidado de un patinete puede echar a perder el traje con el que laboriosamente cubres tus vergüenzas.
La marioneta sin hilos
El olvido, he aquí el contrincante principal del viejo, que intenta frenar la vertiginosa deriva cuesta abajo que le lleva a él.