Lo importante para los sionistas es no perder la titularidad de la palabra ‘genocidio’. Ellos son víctimas de un genocidio interminable, los demás solo mueren.
Un juez en guerra
El relato del caso y su instrucción judicial ha reforzado la división en la opinión del país entre partidarios y adversarios del acusado o del juez. No es un fenómeno nuevo en la historia porque tiene precedentes muy sonados –el caso Dreyfuss, por ejemplo- y en todas las circunstancias es signo de una fractura profunda en la sociedad.
Reales confidencias
En estas circunstancias, el aldeanico busca el cobijo en la autoridad inapelable para escapar de su propia confusión y le atribuye opiniones que él desearía que el gran jefe tuviera. No son circunstancias pasajeras, ni la confusión de los tiempos ni el provincianismo del protagonista.
Analfabetas militantes y voceros tabernarios
«Lo voy a decir. Creo que hay que empezar a superar que hay gente a la que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer. Leo cosas, sí, porque me interesa ese tema en específico, pero no me cojo un libro y me leo una historia en mi cama y no pasa nada. Hay que superarlo. No a todo el mundo le gusta leer».
Los inmortales hablan de sus cosas
Y así, asegurada la cuestión militar, Putin y Xi pudieron hablar con calma de lo que verdaderamente les interesa, que es lo que preocupa a todos los vejestorios: la inmortalidad.