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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
Cuelgamuros, segunda temporada
La serialización de un relato supone cierta desconfianza hacia su desenlace, como si este no pudiera ser todo lo rotundo y definitivo que desearía el autor y los espectadores. Los culebrones ofrecen un presente continuo, en el que cada episodio se enrosca en incidencias menores y pegajosas, que impiden el avance la historia y su deseado final.
Atentado en el remoto norte
En la sociedad se implantó un consenso que vedaba el uso del atentado en el debate político. Una suerte de amnesia colectiva a la que ayudó la necesidad de huir del dolor en la sociedad noruega. Algo sabemos aquí sobre esa forma de amnesia.
Cine de verano
El parque jurásico español tiene más especies que las híspidas y cabreadas de don Felipe González o don Joaquín Leguina y he aquí que el tierno don Casado decidió pasar la tarde estival con otros dos seres prehistóricos, don Arias Salgado y don Camuñas, y hay que decir que se lo pasó pipa. ¿Quién no disfruta en una película de Disney?