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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
El islam derrota, también, a Florentino
Verano aciago para la causa de los cruzados. No solo han sido expulsados de la plaza estratégica de Kabul (el Jerusalén del siglo veintiuno) sino que el emir de Qatar ha infligido un duro revés al orgullo de don Florentino Pérez, un eximio representante del juego limpio, que no ha podido rescatar de las garras del moro al esclavo de oro, el adorable Kylian Mbappé, para traerlo al ‘realmadrid’.
Hágase la luz
¿Se nos olvida algo? Ah, sí, el recibo de la luz, la factura de la energía que avanza como un tiburón blanco entre los bañistas, devora la frágiles conquistas salariales y vuelca la durmiente inflación, la tabla de surf sobre cuya planitud reposa una incierta esperanza de bienestar.
Inteligencia
La inteligencia es una cualidad de los seres vivos que se gusta mucho a sí misma y propende al ensimismamiento: cualquier cangrejo cree que es el más listo del océano. En resumen, los inteligentes somos nosotros. Una consecuencia de este bucle mental es cierta tendencia a despreciar al otro, amigo o enemigo. La inteligencia occidental está empapada de supremacismo.