Tenemos una clase política infame, plagada de oportunistas ignaros y narcisos. Niños y niñas pijos y pijas, de buena familia, bien alimentados, bien forrados de grados académicos, cuyas apariciones públicas no tienen más objetivo que hacerse un selfie, no importa el lugar ni la circunstancia. Ayer se retrataron en el campo de concentración nazi de Mauthausen,
Tombem el règim del 78
Nada de abruptas demandas de independencia u otras requisitorias utópicas, sino algo tan natural y esperado como el cambio de las estaciones o el año nuevo.
El peñazo
Gibraltar, el peñazo eterno. La bola de presidiario sujeta con una argolla ideológica al tobillo del país. La jaculatoria para excitar los jugos patrióticos del paisanaje.
El náufrago y sus fantasmas
Entre el brutalismo estentóreo del jefecillo de la oposición y el quietismo mayestático del presidente del gobierno se abre una sima plagada de dudas y aciagos presagios.
La conversación
Lo primero que llama la atención es la promiscuidad que reina entre los altos funcionarios de los poderes del estado, en este caso de la judicatura y la policía.