Don Sánchez ha uncido su destino a fuerzas políticas que habitan en esta bruma histórica y lo ha hecho sin más pertrechos que la confianza que tiene en sí mismo.
El gran advenimiento
El dinero saudí se ha hecho con el diez por ciento de telefónica mientras el país está enfrascado en las demandas del irredento don Puigdemont.
El paraíso a la sombra de las espadas
Leer másMenstruaciones dolorosas
En el gobierno de don Sánchez se coaligan dos formas de impotencia histórica: la izquierda socialdemócrata no puede alcanzar reformas significativas y la izquierda populista no consigue representar a la ‘gente’.
Los forros de la derecha
El centro es una línea geométrica entre dos campos enfrentados y la moderación es un talante. Y la política no es geometría ni urbanidad: es fuerza, según estamos aprendiendo estos días. Don Feijóo necesita hacer músculo para no seguir la suerte de don Casado.