Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.
El desfile de los necios
Don Clavijo y sus ratas nadadoras en Canarias es por ahora el último del desfile de necios que viene celebrándose en los pueblos y tierras de España desde unos meses atrás.
Yo también seguí a Hernán Cortes
Para este escribidor fue, literalmente, un viaje de descubrimiento en el que nada era como le habían contado o como lo contaría ahora la virreina de Madrid.
Europa despierta, se mira al espejo y…
Europa despierta ahora del sueño de ser Europa y lo menos que puede decirse es que no acierta a comprender dónde está. Todos alrededor la llaman, Europa, Europa, ya sea con esperanza, ironía o desprecio, así que ese debe ser su nombre, Europa, pero ¿qué designa ese nombre?
Guerras culturales y otras chucherías de época
Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.