El añejo objetivo neoliberal de adelgazar el estado se ha realizado tan cumplidamente que lo han convertido en una fantasmagoría.
Los niños de la calle
Hay un lugar y un momento en los que los humanos luchan por sí mismos sin más recursos que el coraje que pueden extraer de sus músculos, nervios y corazón.
No quiero morir idiota
Entender el mundo y explicárselo a sí mismo y a los demás parece una buena forma de vivir la vida. Esa es, quizá, la única enseñanza que recibió este sesentayochista de aquel alboroto.
De vagos y maleantes
A los tuiteros, titiriteros, grafiteros y demás artistas del alambre que vienen siendo condenados por los contenidos de sus obras se les aplica una versión actualizada de la ley de vagos y maleantes.
Una cuestión de honor
La librería exhibe en su escaparate el libro que una juez ha secuestrado con estrepitosa publicidad. Es como encontrarse con el cuerpo del delito del que todo el mundo habla.