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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
Emergentes y sumergidos (II)
El vasto y confuso seísmo de los ‘indignados’, que eclosionó a mediados de la década pasada, ha quedado reducido a un tipo de rostro afilado, ceño fruncido y melena abundosa, dando volteretas en la cúpula del circo, que él querría que fuera la ‘cúpula del trueno’.
Emergentes y sumergidos (I)
La crisis vino de una característica de los partidos emergentes: el híper liderazgo, que intenta suplir las demás carencias del proyecto. También le ocurre a los podemitas. El híper liderazgo necesita mucha exhibición y gesticulación, a la vez que mantenerse fuera de la política, es decir, fuera de las servidumbres de la negociación y la gestión inevitables y diarias.
Pelotillas de papel
‘Fascista’ es una reliquia del cementerio léxico del siglo pasado, igual que ‘comunista’, término que aplica doña Ayuso, en justa reciprocidad, a sus adversarios. Ambos son ‘significantes vacíos’, que diría la pareja Laclau-Mouffe, inspiradora de los primitivos podemitas. Lo que no imaginaban los marxistas gaseosos es que la derecha iba a apropiarse del invento y utilizarlo con notable pericia y ventaja.