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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
Vacunación
Los convocados entran por un hueco abierto en el muro de ladrillo amarillo, de ordinario clausurado por una carcelaria puerta de hierro, y enfilan en silencio, a distancia reglamentaria entre uno y otro, un laberinto muy bien señalizado y vigilado de corredores hasta la celdilla donde ocurre lo que tiene que ocurrir.
Para libertad, la de entonces
Los síntomas de la libertad que pregona doña Ayuso ya los disfrutamos en nuestra remota juventud, hace unos cincuenta o sesenta años. Madrugábamos de buena mañana para ir al tajo o al taller y los más pudientes al colegio de curas o a la gélida aula de la universidad, y cuando terminaba la jornada nos reuníamospara tomar una caña en el bar. Eran buenos tiempos aquellos.
Balas para todos
Ya sea por emulación, réplica, contagio, estrés o meras ganas de participar en esta competición macabra, el envío de amenazas de muerte a candidatos electorales, y otros, como el ex presidente Zapatero, se ha convertido en un síntoma inquietante del estado de ánimo de la sociedad.