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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
¿Qué hacer con los traidores?
Los post modernos españoles tenemos un caso de estos entre manos: ¿qué hacer con don Juan Carlos I, hoy rey emérito en fuga? Si juzgamos y condenamos sus tropelías financieras y su desquiciamiento moral, ¿condenamos también los servicios prestados al país cuando ostentaba la corona?
Apocalíptico e integrado
Pero el libro ha dejado de ser ese objeto que en la alta liturgia se leía con reverencia y del que los lectores privados extraen toda clase de experiencias sensoriales y emocionales, incluido el perfume y el tacto del papel. La alquimia tecnológica ha desbordado el invento de Gutenberg y los libros y sus sucedáneos digitales están por todas partes, en cantidades inimaginables y a menudo sin valor alguno.
Ojo, pringadillos
Las últimas resoluciones judiciales en casos de corrupción gubernamental y sus innumerables variantes lanzan un mensaje a quienes ocupan los segundos escalones de la administración, puestos en el cargo por el dedo del preboste supremo. Ojo, pues, con el material que tenéis entre manos, estimados segundones.