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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
La cabra está perpleja
La hispanidad se ha convertido en un motivo que tiene soliviantadas a millones de personas en toda el área del planeta donde se habla castellano: monumentos vandalizados, partidos y gobiernos que exigen reparaciones y en general un clima político e intelectual agriamente revisionista y no muy partidario de la cabra y de lo que significa: el vestigio de un imperio extinto como el asirio, el azteca o el inglés.
Comienzo de curso
Las ceremonias tribales de los partidos anuncian el comienzo del curso político. Convenciones, congresos, foros de debate, incluso carnavaladas son el ámbito del reencuentro de camaradas y colegas y de alguna novatada, que en este caso tiene como destinatario único al pueblo llano y ajeno.
El viejo y el mar
El viejo abandona su cubil donde ha pasado el confinamiento y su secuela de pejigueras pandémicas, que le han tenido varado un par de años en tierra firme, para darse un bañito en el lejano mar. Atrás queda el horizonte del patio de vecindad que le ofrece la ventana de su celda cuando pedalea en la bicicleta estática.