-
Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
-
Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
-
El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
La Marsellesa del conservadurismo
En la gran colmena del mundo globalizado, cada sociedad, cada grupo, cada nación, tiene que encontrar su espacio, su altavoz para hacerse oír, la razón de su existencia y Austria se ha hecho con el privilegio de inaugurar el año nuevo con la ‘Marcha Radetzky’, la misma que hace un siglo escuchaba Joseph Roth en el Volksgarten intentando comprender qué clase de mecanismos internos de la sociedad de entreguerras removía esta melodía.
No es película para viejos
Los viejos deberíamos estar prevenidos contra lo que se puede llamar el efecto retorno, una trampa de la memoria que nos hace volver a los dorados lugares del pasado donde ya no queda nada para nosotros o simplemente están desaparecidos.
Efecto placebo
Mascarilla en la calle, vacunas a mansalva, a cuidarse y que dios reparta suerte. Es la felicitación navideña de don Sánchez, que ha comprendido que, a estas alturas, la mejor respuesta a la pandemia es dejarla a su bola. Ya amainará.