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La derecha hueca
La reacción política necesita un suelo firme al que hacer frente a dos revoluciones simultáneas. Por arriba, una acumulación de capital sin precedentes debida a la globalización comercial y la revolución digital, y por abajo, una acelerada aparición de nuevos sectores sociales convertidos en actores políticos, los más importantes de los cuales son los movimientos feminista y migratorio.
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Prioridad nacional y otras zarandajas muy peligrosas
La cuestión es en qué momento este sentimiento pasivo y oculto a la luz pública se convierte en una fuerza política operativa. Los voxianos lo están intentando y ya han conseguido alguna victoria táctica. Así empezaron los desastres que sufrieron nuestros padres y abuelos y cuyos efectos aún están entre nosotros.
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El gran juego
Es el caso que este fin de semana, mientras la opinión doméstica estaba enfrascada en el ratonero y xenófobo acuerdo de la coalición reaccionaria para el gobierno de Extremadura, don Sánchez ha reunido en Barcelona a los líderes de estados que suman quinientos millones de habitantes ¡de habla hispana! más algunos de otras áreas culturales, como Sudáfrica (65 millones).
De te fabula narratur
From The Blog
Soluciones innovadoras
¿Qué hacer con los inmigrantes que nos invaden, devoran nuestros recursos, amenazan la convivencia y pervierten nuestra cultura?
El medio es el mensaje, dice el doctor Mabuse
La pesadilla se nos ha venido encima de manos de los nazis que queríamos enterrar en la sentina de la memoria. Frau Alice Weidel, jefa del partido nazi alemán, lo manifestó con una afirmación disruptiva en su distraída conversación planetaria con el doctor Mabuse: Hitler era comunista.
El pez que destruyó Hollywood
En el incendio de Hollywood tenemos todos los rasgos aciagos del tiempo que se nos echa encima: una catástrofe natural aumentada exponencialmente por el uso especulativo del suelo, el desarme de los servicios públicos, una comunicación pública empobrecida y sectaria y una sociedad fracturada y huérfana de protección. Ya lo hemos visto en Valencia con menos glamur.