-
Divagaciones sobre ocho comentarios
Lo que llamamos Europa es una confederación de estados-nación, cada uno con su historia, su prurito soberanista y sus élites gobernantes descangalladas, lo que quiere decir que el continente carece de un ‘demos’ común e identificable sobre el que asentar la unidad.
-
Las 3K y otras damas de relumbrón
El lema ‘Niños, Cocina, Iglesia’ no cuadra con las mujeres que pilotan hoy el globo neofascista que sobrevuela Europa. Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Alice Weidel, por citar a las más notorias, dirigen un conglomerado de fuerzas que va a acabar con la democracia sin que sepamos qué vendrá después.
-
Listas negras, blancas y grises
Por si el ministerio del Interior no tuviera suficientes problemas con su olímpico don Grande Marlaska al frente, se ha revelado la existencia de una lista (54 folios) con fichas de periodistas (280), que incluye, nombre, foto, ideología y grado de afecto o desafecto al gobierno.
De te fabula narratur
From The Blog
La manta es una losa
La manta de Bárcenas, como el velo de Penélope, es el arma blanda del asediado, un recurso para mantener la tensión del relato a la espera del final justiciero en el que los buenos serán recompensados y los malos, castigados. Pero, ¿qué puede haber debajo de la manta que no conozcamos ya?
Iván y los boyardos
Rusia puede asumir en sí misma todas las lacras occidentales, desigualdad social, corrupción económica, intervención política en terceros países, etcétera, incluso puede aumentarlas de grado, pero olvídense de que vaya a ser un calco de las democracias liberales. Ni siquiera es seguro que a las democracias liberales les convenga que lo sea. El estado de derecho está bien, pero los negocios también.
Madrid-Barcelona, en avión
Los hechos que se cuentan en esta historia ocurrieron hace noventa años pero se leen como si fueran noticias del periódico de hoy mismo, y no solo por la maestría narrativa de la autora y la modernidad de su prosa sino porque la llamada cuestión catalana parece condenada a un perpetuo día de la marmota, en la que se repiten los mismos rasgos explosivos de dramatismo, sentimentalidad, intransigencia, rebeldía e impostura, que cuenta la crónica y venimos experimentando en estas fechas.