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Divagaciones sobre ocho comentarios
Lo que llamamos Europa es una confederación de estados-nación, cada uno con su historia, su prurito soberanista y sus élites gobernantes descangalladas, lo que quiere decir que el continente carece de un ‘demos’ común e identificable sobre el que asentar la unidad.
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Las 3K y otras damas de relumbrón
El lema ‘Niños, Cocina, Iglesia’ no cuadra con las mujeres que pilotan hoy el globo neofascista que sobrevuela Europa. Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Alice Weidel, por citar a las más notorias, dirigen un conglomerado de fuerzas que va a acabar con la democracia sin que sepamos qué vendrá después.
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Listas negras, blancas y grises
Por si el ministerio del Interior no tuviera suficientes problemas con su olímpico don Grande Marlaska al frente, se ha revelado la existencia de una lista (54 folios) con fichas de periodistas (280), que incluye, nombre, foto, ideología y grado de afecto o desafecto al gobierno.
De te fabula narratur
From The Blog
Corruptos y corruptibles
Doña Arrimadas y la iglesia reformada fundada por don Rivera se marcaron como misión librar a la aldea de la corrupción, pero después de convivir un tiempo con sus habitantes y no conseguir ninguna conversión, como no la consiguió Brodie entre los yahoos, se dieron cuenta de que, caramba, los del pepé no son muy distintos a los misioneros del hábito naranja.
Parte de guerra
Se acabó la ‘drôle de guerre’ y empieza la ‘blitzkrieg’. Se acabó la anticuada guerra de posiciones y empieza la guerra mecanizada: golpes rápidos, simultáneos, inesperados, en varios frentes a la vez. El fragor de los ‘panzer’ y el ulular de los ‘stukas’ han sacado de su hibernación al mismísimo don Gabilondo, el metafísico. Se acabó la siesta, llega la primavera.
Nos queda la reina de Inglaterra
La familia real inglesa, bendecida por la longevidad de su titular, es una roca que oficia de sismógrafo cuyas levísimas sacudidas registran cada cambio en el espíritu del tiempo, para volver de inmediato a su reposo geológico. Habría que ver si la familia Windsor hubiera podido albergar en su seno a un vástago como don Juan Carlos de Borbón sin saltar por los aires, pero esa es otra historia.