-
Ora et labora
En los documentos del pasado reina una extraña tranquilidad y en ellos posamos para la historia, hacemos un aparte en el trajín de los días y aspiramos a pasar de esta guisa ante la posteridad.
-
Drôle de guerre
La ‘guerra de broma’ se llama ahora ‘guerra híbrida’ y en ella están revoloteando los cazas españoles. Nos acostumbraremos.
-
La extraña pareja y las maneras habituales
Tres motivos de perplejidad, al menos, ofrece la alianza de doña Meloni y doña Frederiksen para la resolución del ‘problema migratorio’.
De te fabula narratur
From The Blog
Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.