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Cuando empezó todo
En un cierto momento de la historia, un funcionario británico acude a una reunión con campesinos palestinos para convencerlos de que registren el perímetro de sus tierras a fin de hacer efectiva la partición del territorio con los colonos judíos; intenta fingir simpatía hacia sus interlocutores y en tono condescendiente le pregunta a uno por el nombre del asno que lleva con él y el campesino le responde, Lord Balfour. El funcionario toma nota de la respuesta y muda el semblante.
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Dones y dunas del desierto
¿En qué momento un dirigente occidental en misión oficial encuentra natural recibir joyas que valen una millonada y que no podrá ni exhibir ni comerciar con ellas fuera del mercado negro?
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La final del mundial de fútbol se celebra en Ceuta
Más de un centenar de niños y adolescentes ahogados en el mar y miles de otros rechazados y hostigados en las calles de la ciudad en la que esperaban empezar un futuro que merezca ese nombre, carne de cañón de los poderes terrenales. Cuando el ganador levante la copa dentro de cuatro años debería pensar que se lo debe a esos muchachos y muchachas sacrificados para que la final se celebre en tal o cual estadio.
De te fabula narratur
From The Blog
Una de los nuestros
Cuando ingresé como funcionario público en la administración de la provincia desde la que escribo, en el gabinete de prensa al que fui asignado se recibían diversas publicaciones periódicas, nacionales y extranjeras, y cada semana aparecía procedente de algún otro ignoto departamento del edificio un tipo de aspecto taciturno que, sin decir palabra, se llevaba el ejemplar de Le...
La rendición de Breda
Me pregunto qué razón tienen las próximas elecciones que no sea cumplir un precepto constitucional manifiestamente disfuncional. La Constitución lo mismo podría haber previsto que, en circunstancias como las que atravesamos, el rey designara a dedo un presidente o, si se quiere un poco más de truculencia, una junta de gobierno, para salir del paso. En ese caso, seguramente,...
Los clásicos
Los viejos hemos de prevenirnos de dos tropiezos: los que nos deparan las irregularidades del pavimento callejero y los alojados en la mecánica de los programas informáticos que constituyen la llave de acceso al mundo. Ambos están emboscados en la rutinaria gimnasia física e intelectual dirigida al mismo objetivo imposible: salvar la vida. Este pensamiento me acompaña mientras me...