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Europa despierta, se mira al espejo y…
Europa despierta ahora del sueño de ser Europa y lo menos que puede decirse es que no acierta a comprender dónde está. Todos alrededor la llaman, Europa, Europa, ya sea con esperanza, ironía o desprecio, así que ese debe ser su nombre, Europa, pero ¿qué designa ese nombre?
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Guerras culturales y otras chucherías de época
Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
De te fabula narratur
From The Blog
Entre dos épocas
Y he aquí a nuestro amigo en suspenso entre dos épocas, como todos los viejos del planeta. La tecnología quirúrgica mejorará la calidad de su vida y con suerte alargará sus días mientras las polillas devoran los saberes que han dado sentido a su existencia. Parece una versión de la metáfora dominante de esta época que es también la del alzheimer: una larga vitalidad sin memoria.
Ginebra
A las manifestaciones masivas y pacíficas, que se daban por sentadas, en la reunión se añadió, supuestamente, un poco de creatividad destinada a colorear en las teles y redes sociales la respuesta de Cataluña ante la agresión del estado opresor con un tinte heroico y martirial. Lo cívico ya no se lleva porque no luce en el telediario por demasiado visto y porque no asusta al estado.
Pruebas de cargo
Los aprendices de brujo no son capaces de imaginar el acervo de creatividad y resentimiento que anida en la gente a la que dicen representar. Quién sabe si no estamos ante una mutación del signo político dominante. A la mayoría bienestante que impulsó la independencia sonriente le sustituye una liga de menestrales, ‘botiguers’ y ‘faístas’, tan catalanes como la ‘bona gent’ que quiere creer que ‘Espanya els roba’.