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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
El preceptor de retórica
Todos sabían un poco más que él y de ninguno aprendió nada, y ahora, jubilado, cuando cree que ha se ha ganado el derecho a escribir en pijama, resulta que un chisme del que no sabe ni su nombre le ha puesto un algoritmo para que vigile la calidad de los titulares, quién sabe si con el propósito de convertirle en un influencer. Que le den.
La marcha triunfal
En mala hora se le ocurrió a la chiflada de doña Ayuso iluminar la fachada de la sede del gobierno, bajo el reloj de las uvas, con una banda rojigualda; en este clima de restricciones y miedos parecía el frontal de un estanco de tabaco de picadura o de un cuartelillo de la guardia civil. No son tiempos para batir palmas en una marcha triunfal, sea la de Radetzky o cualquiera otra.
La última película
El confinamiento ha traído este año una inusual convivencia, no siempre deseada, con los propios recuerdos. Estos han conseguido abrirse paso a través de la amenazante maraña de información sobre la pandemia y muy a menudo han ocupado el escenario a despecho del arsenal de distracción disponible durante el confinamiento: internet, libros, series de televisión, etcétera.