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Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
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El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
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La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.
De te fabula narratur
From The Blog
Más chula que un ocho
Repitan para su coleto un par de veces el tópico que da título a esta entrada y notarán en ustedes un flujo de simpatía hacia la persona a la que se refiere, no importa quién sea.
La sombra del beduino
Tras el expresidente francés detenido, la sombra de Muammar el Gadafi, el errático dictadorzuelo que iba a encabezar una revolución panárabe, devenido califa de las mil y una noches, corrompiendo con dádivas a los arribistas de la otra orilla del mar que aspiraban a hacerse con los gobiernos de sus respectivos países.
Vargas y las mujeres
Hay que tener una altanería ciega y literalmente ridícula para atreverse a confesar el miedo de que quizá la literatura vaya a desaparecer.