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Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
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El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
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La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.
De te fabula narratur
From The Blog
Vota por mí
Imaginamos a una innumerable legión de individuos enfrascados en la pantalla de su dispositivo móvil que recibe el mensaje –vota por mí- y replican con un tenue movimiento del pulgar: ‘me gusta’.
La guerra del agua
Rascafría, en la sierra de Madrid. Un lugar incontaminado hasta hace poco tiempo donde ha brotado uno de esos confusos episodios a los que nos ha acostumbrado la política madrileña desde el ya lejano pero inolvidable ‘tamayazo’..
Corruptos, y además incompetentes
El político debe interiorizar y hacer compatibles dos consignas que constituyen el motor de su acción: ¡a sus órdenes, jefe! y ¿qué hay de lo mío? Las élites dirigentes del país se crían en esta incubadora.