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Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
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El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
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La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.
De te fabula narratur
From The Blog
Limpieza de sangre
Diríase que el procedimiento judicial que se lleva contra los soberanistas encarcelados se desliza hacia un formalismo inquisitorial en el que se trata de depurar una actitud que los haga merecedores a los encausados de un certificado de limpieza de sangre.
Delitos y faltas
Nuestro fascismo doméstico duró tanto y penetró tan hondo que llegó a ser considerado como constitutivo de la sociedad. Aquí, los fachas no tienen que hacer ningún esfuerzo especial para ser reconocidos y aceptados.
Justicia
Una serie de cambios en el tribunal en la lógica de ese vaivén de plazas vacantes, sustituciones, turnos, recusaciones y demás mecanismos de la rueda dentada de la administración de justicia, puede modificar la sentencia final y por ende la suerte de los acusados