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Europa despierta, se mira al espejo y…
Europa despierta ahora del sueño de ser Europa y lo menos que puede decirse es que no acierta a comprender dónde está. Todos alrededor la llaman, Europa, Europa, ya sea con esperanza, ironía o desprecio, así que ese debe ser su nombre, Europa, pero ¿qué designa ese nombre?
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Guerras culturales y otras chucherías de época
Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
De te fabula narratur
From The Blog
El método paranoico-crítico
La tele pública ofreció al líder voxiano el formato estándar de la casa, exquisitamente neutral, en el que las preguntas eran solo pies de texto para que el entrevistado desplegara sobre ellas su discurso. Don Abascal, un personaje ignaro e inseguro, había preparado a su público para una mala actuación mediante un previo discurso victimista sobre las condiciones materiales de su presencia en el plató, pero el gimoteo fue innecesario porque el resultado de la prueba telegénica fue bueno para sus intereses.
Viento del este
La gripe revienta el encuentro mundial de la tecnología puntera y la izquierda celebra su enésima fractura, y todo ocurre en un mismo país, el nuestro, y en una misma jornada. Macrocosmos y microcosmos. Lo ocurrido en el ‘mobile world congress’ es, básicamente, un encontronazo entre la realidad en bruto y el modo como la gestionamos los bípedos implumes.
Delitos y testigos
La corrupción es la hipóstasis del pepé. Hipóstasis designa una noción genérica o abstracta que se materializa en un ente real. La justicia va a su paso y el pueblo soberano termina por perder la perspectiva de lo que se juzga hasta que un hecho novedoso y llamativo reclama de nuevo su atención. Esta vez es la convocatoria de don Aznar y don Rajoy como testigos en el proceso de los llamados papeles de Bárcenas, la piedra rosetta del jeroglífico que ha sido la gobernación de la derecha en los últimos veinte años.