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Europa despierta, se mira al espejo y…
Europa despierta ahora del sueño de ser Europa y lo menos que puede decirse es que no acierta a comprender dónde está. Todos alrededor la llaman, Europa, Europa, ya sea con esperanza, ironía o desprecio, así que ese debe ser su nombre, Europa, pero ¿qué designa ese nombre?
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Guerras culturales y otras chucherías de época
Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
De te fabula narratur
From The Blog
Vicios bajo toga
Si el juez inglés se entrega en sus momentos de asueto al vicio inglés, el juez español se solaza con el vicio español de la parleta insidiosa en el cafelito del casino. Se ve que cuando nuestro magistrado se alivia de la carga de la toga, lo que le place es lanzar un escupitajo al albañal de las redes sociales.
Confesión europeísta
Éramos europeístas para ahuyentar al fascismo y vivir en una comunidad abierta, plural, cohesionada y razonablemente igualitaria. Ahora, los neofascistas marcan el paso de los gobiernos en muchos de ellos (Holanda, entre otros) y donde el mensaje dominante predica que nos olvidemos de recuperar la igualdad y la cohesión perdidas durante la crisis financiera. . Y ninguna amenaza universal como una peste va a cambiar esta deriva.
La guerra del fin del mundo
Habría que explorar el melancólico efecto que la suspensión de las procesiones de semana santa ha tenido en el ánimo de las trémulas clases conservadoras del país. La muerte y resurrección de cristo no se puede posponer, como las fallas o los sanfermines, a agosto o septiembre porque responde a un tiempo litúrgico, sagrado, así que este año, a todos los efectos, ni moriremos ni resucitaremos al primaveral modo de siempre, y esta suspensión del ciclo eterno se vive como una aceleración del tiempo y tiene un efecto perturbador en el ánimo colectivo, una especie de jet lag del alma.