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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
Panegírico del año ido
Entretanto, tras la bruma de la pandemia, se negociaban los últimos flecos, como suele decirse, de la salida del ‘reinounido’ de la ‘unioneuropea’, que ha culminado en el último minuto, con su correspondiente dosis de suspense, a la típica manera bruselense.
La puñalada por la espalda
La frase que da título a esta entrada fue una consigna propagada por la extrema derecha alemana en los años veinte del pasado siglo para acusar al gobierno democrático de la derrota del país en la primera guerra mundial. Hoy y aquí la ‘puñalada por la espalda’ es el aeropuerto de Barajas, la única infraestructura de Madrid cuya gestión compete al gobierno central, social-comunista, y que doña Ayuso no cesa de señalar como el manadero del coronavirus.
Una del Oeste
Trump llegó a la Casa Blanca con maneras de justiciero del Oeste y el sedicente propósito de acabar con la corrupción de la clase política, y durante cuatro años ha representado al matón impávido, desdeñoso e inflexible que ha acuñado Eastwood en la pantalla.