-
Divagaciones sobre ocho comentarios
Lo que llamamos Europa es una confederación de estados-nación, cada uno con su historia, su prurito soberanista y sus élites gobernantes descangalladas, lo que quiere decir que el continente carece de un ‘demos’ común e identificable sobre el que asentar la unidad.
-
Las 3K y otras damas de relumbrón
El lema ‘Niños, Cocina, Iglesia’ no cuadra con las mujeres que pilotan hoy el globo neofascista que sobrevuela Europa. Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Alice Weidel, por citar a las más notorias, dirigen un conglomerado de fuerzas que va a acabar con la democracia sin que sepamos qué vendrá después.
-
Listas negras, blancas y grises
Por si el ministerio del Interior no tuviera suficientes problemas con su olímpico don Grande Marlaska al frente, se ha revelado la existencia de una lista (54 folios) con fichas de periodistas (280), que incluye, nombre, foto, ideología y grado de afecto o desafecto al gobierno.
De te fabula narratur
From The Blog
Radiografía del fantasma
Hay dos probables enseñanzas. La primera, que si el parlamento europeo es una representación de la Unión no ha de extrañarnos que broten como setas los populismos nacionalistas, que no solo son catalanes. La segunda, que un puñado de chicos y chicas listos y listas de clase media se lo han pasado en grande haciéndonos creer que hacían algo de provecho.
‘Savatares’
El filósofo (¿?) Fernando Savater va votar a doña Ayuso en la batalla de Madrid. Toma ya. Precisamente ahora es cuando hay que dar un paso adelante –otro más, y van…- y demostrar con quién se está. Ahora, cuando hay riesgo, no sé si cierto, de que la progresía y los estercoleros multiculturales se movilicen ante las urnas y nos amarguen la fiesta.
El candil se apaga
El fantasma del centro dice oponerse a otro fantasma: la polarización. La sociedad no está polarizada, acaso desasosegada, inquieta, desesperanzada, porque todas las noticias que afectan al bienestar social son malas entre la niebla del coronavirus. Los despidos masivos en la banca, por ejemplo, que han descolocado al mismísimo gobierno al que sus adversarios llaman social-comunista.