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Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
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Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
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El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
De te fabula narratur
From The Blog
La manta es una losa
La manta de Bárcenas, como el velo de Penélope, es el arma blanda del asediado, un recurso para mantener la tensión del relato a la espera del final justiciero en el que los buenos serán recompensados y los malos, castigados. Pero, ¿qué puede haber debajo de la manta que no conozcamos ya?
Iván y los boyardos
Rusia puede asumir en sí misma todas las lacras occidentales, desigualdad social, corrupción económica, intervención política en terceros países, etcétera, incluso puede aumentarlas de grado, pero olvídense de que vaya a ser un calco de las democracias liberales. Ni siquiera es seguro que a las democracias liberales les convenga que lo sea. El estado de derecho está bien, pero los negocios también.
Madrid-Barcelona, en avión
Los hechos que se cuentan en esta historia ocurrieron hace noventa años pero se leen como si fueran noticias del periódico de hoy mismo, y no solo por la maestría narrativa de la autora y la modernidad de su prosa sino porque la llamada cuestión catalana parece condenada a un perpetuo día de la marmota, en la que se repiten los mismos rasgos explosivos de dramatismo, sentimentalidad, intransigencia, rebeldía e impostura, que cuenta la crónica y venimos experimentando en estas fechas.