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Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
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El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
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La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.
De te fabula narratur
From The Blog
Lo saben todo de mí
La red está plagada de espejismos y produce en el usuario un efecto análogo al de aquel superordenador Hal de 2001Odisea del espacio, que parecía ir de buen rollo con los astronautas y en realidad tenía su propia agenda.
Estado de derecho
Políticos y tertulianos blanden la expresión estado de derecho como una jaculatoria cada vez que la política pisa la raya de los juzgados, circunstancia muy frecuente en estas fechas.
Adiós, Manolo
Este carácter personal de la desmemoria es atroz porque anuncia que el mundo que rodea al viejo deja de ser un mundo propio para convertirse en un mundo genérico.